
Si me hago daño, te voy a hacer daño, siempre hay una excusa y ahí está. No hay culpables, pero una voz me dice: no has cambiado.Cada vez que veo que no estás las sirenas, los demonios y el ruido del mar no me dejan dormir en paz,no dejan en paz. Tu voz en llamas, oí tu voz en llamasy entre el fuego hablabas de viajaren avioneta, piloto yo y vomitas tú el cielo. Tu pelo ardiendo, vi tu pelo ardiendo,y entre el humo una ciudad. Los edificios empiezan a sentir el mismo miedo.
Julio De la Rosa
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